7 muertos en el ataque contra la madrasa paquistaní que formó a algunos líderes talibanes
Islamabad, 28 feb (EFE).- Siete personas, entre ellas un destacado líder islamista, murieron y otras ocho resultaron heridas en un ataque suicida contra la madrasa (escuela religiosa musulmana) Haqqania, situada en el norte de Pakistán y conocida por ser uno de los centros de radicalización islámica más influyentes, en el que se formaron, entre otros, algunos de los principales dirigentes talibanes.
El oficial de policía del distrito de Nowshehra, en la conflictiva provincia de Khyber Pakhtunkhwa, Ibad Ullah confirmó a EFE que la cifra de fallecidos en el ataque se elevó a seis, sin incluir al atacante suicida, que también falleció.
«La cifra de muertos ha alcanzado las seis personas fallecidas y los ocho heridos, incluyendo a tres agentes de policía», dijo Ullah.
El erudito religioso Hamidul Haq, exparlamentario y líder del partido religioso Jaimiat Ulema-e-Islam (S) fue uno de los fallecidos en la mezquita de la madrasa Darul Uloom Haqqania, una institución en la que se formaron numerosos líderes y comandantes talibanes afganos.
«El martirio (muerte) del maulana Hamidul Haq representa una pérdida irreparable», dijo en un mensaje publicado en X el asesor del jefe de Gobierno de Khyber Pakhtunkhwa, Mohammad Ali Said.
Hamidul Haq ejercía como administrador de la madrasa, apodada la «universidad de la yihad» y que continúa siendo un foco de radicalización, donde sus estudiantes a menudo se unen a grupos militantes reigiosos.
El mulá Mohammad Omar, fundador del movimiento talibán tras la retirada soviética de Afganistán, fue uno de los alumnos más destacados de la Darul Uloom Haqqania.
El atentado, que todavía no ha reivindicado ningún grupo, tuvo lugar durante las oraciones del viernes, en vísperas de Ramadán, cuando un atacante suicida se inmoló en la mezquita del seminario islámico.
Más adelante en la jornada, en la ciudad de Quetta, en la provincia meridional de Baluchistán, resultaron heridas diez personas tras la explosión, mediante un dispositivo de control remoto, de un vehículo de las fuerzas de seguridad en plena calle, informó a EFE el oficial de policía de la ciudad Muhammed Ramzan.
Las provincias occidentales de Khyber Pakhtunkhwa y Baluchistán, fronterizas con Afganistán, son las zonas más conflictivas de Pakistán, que ha registrado un aumento de los ataques violentos en los últimos meses.
En Khyber Pakhtunkhwa, Islamabad responsabiliza al Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), grupo ideológicamente afín a los talibanes afganos, de llevar a cabo actividades terroristas en la región.
En Baluchistán, limítrofe además con Irán, el Gobierno de Pakistán acusa a los grupos insurgentes baluchis -entre ellos al Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA)- de llevar a cabo acciones de violencia terrorista.
Islamabad acusa a los talibanes afganos que tomaron el control en Kabul en agosto de 2021 de dar cobijo a grupos insurgentes. Unas afirmaciones que rechazan las autoridades de facto afganas.
Según el último informe anual del Centro de Investigaciones y Estudios de Seguridad de Pakistán (CRSS, por sus siglas en inglés), este país asiático registró 2.546 muertes relacionadas con la violencia en 2025 en 1.166 ataques terroristas y operaciones contraterroristas.
La cifra fue la más alta registrada por este informe desde el año 2015. EFE
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