El Ejército de la RD del Congo arrebata a los rebeldes una ciudad en el noreste del país
Kinsasa, 3 abr (EFE).- El Ejército de la República Democrática del Congo (RDC) y sus milicias aliadas retomaron la pasada noche la ciudad de Walikale, en la provincia oriental de Kivu del Norte, que se encontraba hasta ahora bajo el control del poderoso grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), confirmaron a EFE este jueves fuentes médicas y de la sociedad civil.
«Desde que los rebeldes del M23 tomaron control del territorio de Walikale y su capital (homónima) el pasado 19 de marzo, hubo enfrentamientos continuos entre las dos partes», dijo a EFE Fiston Misona, presidente de la sociedad civil en la urbe.
Dos días después, las Fuerzas Armadas de la RDC (FARDC) y los wazalendo (‘patriotas’ en suajili, milicias aliadas del Ejército) intentaron retomar Walikale sin éxito, a lo que debía seguir un alto el fuego entre ambos bandos.
Así, los rebeldes anunciaron el pasado 22 de marzo su decisión de «recolocar» a sus efectivos presentes en la urbe para facilitar las iniciativas de paz, pero pospusieron su salida al acusar al Ejército de no haber retirado su drones de combate.
«Desde este martes, los wazalendo abrieron varios frentes de combate para recuperar el control de Walikale. Ayer, hubo fuertes enfrentamientos, hasta el punto de que los rebeldes del M23, debilitados y obligados a huir, abandonaron la zona anoche y nuestras fuerzas están allí», detalló el líder de la sociedad civil.
Según Misona, la población muestra su alegría en las calles por la victoria del Ejército congoleño, mientras el Hospital General de Walikale reporta un gran número de personas heridas -incluyendo civiles y militares- que todavía yacen en el suelo del centro por falta de espacio.
«Algunas personas que se habían refugiados en el hospital ahora se marchan con la esperanza de encontrar sus hogares en buen estado ya que, durante los combates del 21 y el 22 de marzo, cuando las FARDC bombardearon las posiciones de los rebeldes, que se habían escondido en varias casas, muchas viviendas fueron destruidas», explicó a EFE el director del hospital, el doctor François Bushu.
«Pero ahora tenemos muchos heridos y escasean los productos. Además, no tenemos electricidad. Todo está destruido», añadió el médico.
El conflicto del este de la RDC escaló a finales del pasado enero, cuando el grupo rebelde tomó Goma, capital de Kivu del Norte, y Bukavu, capital de Kivu del Sur; ambas fronterizas con Ruanda y ricas en minerales como el oro o el coltán, fundamentales para la industria tecnológica y en la fabricación de teléfonos móviles.
Desde la intensificación de la ofensiva del M23, apoyado por Ruanda -según las Naciones Unidas y países como EE.UU., Alemania y Francia-, cerca de 1,2 millones de personas se han visto desplazadas en estas dos provincias, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU.
Además, los enfrentamientos que estallaron en Goma y alrededores dejaron más de 8.500 muertos en enero, detalló a finales de febrero el ministro congoleño de Salud Pública, Samuel Roger Kamba.
La actividad armada del M23, un grupo formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés de 1994, se reanudó en Kivu del Norte en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño.
Desde entonces, ha avanzado por varios frentes, lo que ha elevado los temores a una posible guerra regional.
El este de la RDC está sumido, desde 1998, en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco). EFE
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