El atentado de Kloten
El 18 de febrero de 1969, cuatro militantes del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) abren fuego contra un avión de la compañía israelí El Al que se disponía despegar de Zúrich-Kloten. Conmoción en Suiza: el país neutral se revela repentinamente vulnerable.

“El Consejo Federal […] condena en los términos más enérgicos las acciones de los atacantes que, despreciando la hospitalidad suiza y violando la ley, convirtieron nuestro territorio neutral en el escenario de su ataque. El Consejo Federal tomó nota de este episodio con una indignación aún mayor dado que el ataque de Kloten fue reivindicado por el Frente Popular para la Liberación de Palestina, considerando que durante muchos años, Suiza, de acuerdo con su tradición humanitaria, ha apoyado a las organizaciones internacionales que trabajan en favor de los refugiados palestinos”.
Zúrich está nevado el 18 de febrero de 1969. Por la tarde, un automóvil se detiene en un aparcamiento cercano a la valla del aeropuerto de Kloten. Tres hombres y una mujer están a bordo. Hacia las 17:30 horas, cuando un Boeing 720 B de la aerolínea nacional israelí El Al con destino a Tel Aviv se sitúa del otro lado de la red, a la espera de despegar, dos de los ocupantes del vehículo empuñan armas automáticas y abren fuego contra la carlinga. Seis pasajeros resultan heridos; el piloto, Yoram Perez, es alcanzado en el abdomen y muere unas semanas después.

A bordo del avión hay un oficial de seguridad israelí, Mordechai Rachamim. El hombre, armado con una pistola, logra bajar del avión y escalar la valla. Dispara a uno de los atacantes, Abdel Mohsen Hassan, y lo mata. Más o menos en el mismo momento, los bomberos del aeropuerto llegan al lugar del tiroteo, y unos momentos después llega también la policía. Rachamim y los tres atacantes son arrestados.

Evento traumático
A la mañana siguiente, Willy SpühlerEnlace externo, jefe del Departamento Político Federal (DPF, actual Ministerio de Asuntos Exteriores), informa al Consejo FederalEnlace externo sobre la dinámica del ataque. Significativamente, en el comunicado emitido después de la sesión, el Gobierno insiste en la gravedad de que el ataque “hizo de nuestro país neutral el escenario de una acción bélica”.

“El acto terrorista en suelo suizo es un shock”, señala Sacha Zala, director de los Documentos Diplomáticos Suizos (Dodis). “Hasta entonces, Suiza estaba protegida de los conflictos por su política de neutralidad. Pero de repente el conflicto de Oriente Medio llega a su puerta. Y eso es traumático. La opinión pública se ve confrontada, voluntaria o involuntariamente, con el hecho de que Suiza ya no corresponde a la imagen de ‘isla pacífica’ construida al término de la Segunda Guerra Mundial”.
El ataque enfrenta a Suiza con complejas cuestiones diplomáticas. Diez días después del tiroteo en el aeropuerto, el DPF entrega notas de protestaEnlace externo a los representantes diplomáticos del Líbano, Jordania, Siria e Israel.
El tono de las notas, especialmente las dirigidas a los países árabes, es muy duro. Se acusa a los tres países de haber tolerado las actividades de organizaciones terroristas en su territorio. “La acción, inusual en las relaciones diplomáticas, es sin duda dictada por razones de política interna”, dice Sacha Zala. La réplica de los diplomáticos árabesEnlace externo es igualmente dura.

El juicio sobre los hechos en Kloten, instituido en el Tribunal de Distrito de Winterthur, estuvo acompañado en todo momento por fuertes tensiones con el mundo árabeEnlace externo.
La sentencia es dictada en diciembre de 1969: los tres agresores son condenados a 12 años de prisión. Rachamim sale limpio, porque no es seguro que disparara cuando Mohsen ya estaba desarmado.
Se organizan manifestaciones ante diversas representaciones diplomáticas suizas en los países árabes. Suiza, acusada de ponerse del lado de Israel, teme represalias.Enlace externo
El año del terror
Los meses siguientes parecen justificar esos temores. El 21 de febrero de 1970, un avión de Swissair explota en pleno vuelo y se desploma en WürenlingenEnlace externo (cantón suizo de Argovia). Los 47 ocupantes del avión pierden la vida.

En realidad, no se trata de un acto deliberado contra Suiza; el paquete con la bomba estaba destinado a un avión de El Al y terminó accidentalmente en la nave suiza que se dirigía a Tel Aviv. Pero Suiza se siente definitivamente en el punto de mira del terrorismo.
En septiembre de 1970, otro avión de Swissair es desviado a ZerqaEnlace externo, en Jordania, junto con otros dos aviones de otras compañías. Los secuestradores logran asegurar la liberación de los tres atacantes de Kloten.
El 1 de octubre de 1970, Amena Dahbor, Ibrahim Tawfik Yousef y Mohamed Abu el Heiga abandonanEnlace externo Suiza en un avión militar británico con destino a El Cairo.
La temporada terrorista palestina en Suiza llegan a su fin, pero la serie de atentados deja una huella importante en la política exterior suiza.
“La confrontación directa con el terrorismo palestino condujo, en los años siguientes, a una evaluación diferenciada de la realidad política de Oriente Medio por parte de la diplomacia suiza. Sin embargo, durante la crisis del petróleo, la política suiza en Oriente Medio se orientó cada vez más hacia los países árabes”, concluye Yves Steiner, asesor científico de Dodis.
Traducido del italiano por Marcela Águila Rubín

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