Pedro Solís coestrena en Annecy ‘Buffalo Kids’, su ópera prima en largometrajes
París, 14 jun (EFE).- Pedro Solís estrena este viernes en Annecy (Francia), el festival de animación más importante del mundo, la película ‘Buffalo Kids’, su primer largometraje, que ha codirigido con el ya veterano Juan Galocha.
Acostumbrado a escribir guiones, Solís (Barcelona, 1968) asumió un nuevo reto hace tres años para centrarse en codirigir esta cinta ambientada en la América de 1886, en la que dos hermanos irlandeses – Mary, de 9 años, y Tom, de 12 – llegan en un transatlántico al bullicio de Nueva York con el objetivo de reunirse con su tío Niall.
A esa aventura se lanzó junto a Galocha, a quien conoce desde hace más de veinte años cuando empezaron a trabajar en el videojuego de ‘Torrente’ y, como él mismo bromea en una conversación telefónica con EFE, «más que a su pareja». Sobre todo desde que ambos montaron su propio estudio, Core Animation.
Precisamente entre esas cuatro paredes en común que les otorgaron «más libertad en términos de forma, presupuesto y tiempo», señala este novel director de largometrajes, nació ‘Buffalo Kids’ tras realizar lo que denominan un «post-mortem», es decir, una valoración de posibles mejoras y cambios sobre sus obras previas.
La inspiración para la narrativa de esta animación 3D, confiesa Solís, vino en buena medida de su parte, ya que se nutre del universo ‘Cuerdas’, un cortometraje que realizó hace diez años y que está basado en la historia de sus dos hijos.
Aquel proyecto, menciona, fue «tremendamente emotivo» y le trajo muchas alegrías, pues con él entró en la lista de récord Guinness tras coronarse como el cortometraje de animación más premiado.
«Cuando haces un corto te arriesgas a entrar en el Guinness, cuando tienes un hijo te arriesgas a que tenga parálisis cerebral», afirma con cierta crudeza al rememorar que fue su hijo Nico, que padeció esa enfermedad, y la relación tan bonita que tenía con su hermana lo que sirvió de motor a toda esta historia.
Pero Solís no entiende de conformidad y por eso supo que «no valía cualquier cosa» para su primer largometraje. De hecho, fueron sus seguidores a través de su canal de YouTube quienes le insistieron en dedicar uno de sus trabajos fílmicos a sus niños.
A tan solo unas horas del estreno mundial en Annecy, aunque fuera de competición, los nervios no consiguen apoderarse de la satisfacción que siente este realizador.
«Lo hemos conseguido», asegura en relación al éxito del que Galocha y él han sido testigos durante los primeros pases que su película ha tenido en la ciudad alpina.
«El mayor reto es que le guste al público, que llegue es lo más, más importante», reitera Solís, quien todavía sigue atónito con que niños franceses de diez años se hayan deleitado durante más de una hora de animación española con subtítulos en inglés.
Al preguntarle cuáles son los elementos de esta película familiar que tanto atrapan a la infancia, apremia a comprobarlo en primera persona en el cine, algo que en España no se podrá hacer hasta el próximo 14 de agosto.
«Queremos que disfrute tanto un niño como su abuelo en el cine», manifiesta.
Pero antes de que eso ocurra, ‘Buffalo Kids’ tendrá que pasar este mes por el Festival Internacional de Cine de Shanghái (China), donde estará en competición oficial peleando por una Copa de Oro, y por algún que otro festival de cuyo nombre Solís, que vive en el día a día, no se acuerda.
Por el momento está orgulloso de que su ópera prima como director de largometraje esté siendo en Annecy y espera «que siga gustando» y «volverse a España con una sonrisa».
Habrá que esperar también hasta el sábado, cuando se conozca el palmarés de este certámen, para ver cuántas sonrisas aparte de la suya vuelven con premio para la animación española. Optan al Cristal las obras de Izibene Oñederra, David Baute, Isabel Herguera, Begoña Arostegui y María Trénor. EFE
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