Solicitan refugio en Costa Rica 16 migrantes chinos deportados por Estados Unidos
San José, 4 abr (EFE).- Las autoridades de Costa Rica informaron este viernes que solicitaron refugio 16 ciudadanos chinos que forman parte de un grupo de 200 migrantes de diversas nacionalidades que en febrero pasado fueron deportados por Estados Unidos hacia el país centroamericano.
La Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) de Costa Rica explicó que los solicitantes de refugio son 16 ciudadanos chinos y que sus casos se encuentran «en proceso de valoración».
«Las personas ya cuentan con carnet de solicitante de refugio que les permite trabajar. Las personas se retiraron del Centro de Atención Temporal para Migrantes (CATEM) para iniciar una etapa de integración en la sociedad costarricense, del cual estará pendiente, la Dirección de Integración Institucional», informó la DGME.
De los 200 migrantes deportados por Estados Unidos hacia Costa Rica, solo estos 16 chinos han solicitado refugio; otros 84 ya retornaron a sus países, otros 6 salieron del CATEM por voluntad propia, y 94 aún se encuentran en el albergue.
En febrero pasado Costa Rica recibió dos vuelos de migrantes deportados desde Estados Unidos, en los cuales viajaron 200 personas en total originarios de Nepal, China, Rusia, India, Congo, Afganistán, Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Ghana, Irán, Jordania, Kazajistán, Turquía, Uzbekistán y Vietnam.
El Gobierno costarricense ha informado que el Departamento de Estado del Gobierno de Estados Unidos proporciona los fondos a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para la ayuda humanitaria y atención a estas personas.
El canciller de Costa Rica, Arnoldo André, ha explicado que la recepción de los 200 migrantes responde a un acuerdo con Estados Unidos y a la tradición costarricense de brindar ayuda humanitaria, y que el país serviría como puente para que estas personas fueran enviadas a sus países de origen o a un tercero.
Diputados y diversas organizaciones defensoras de derechos humanos, entre ellas Human Rights Watch, han criticado las condiciones en que viven los migrantes en el CATEM, un albergue situado en la localidad de Corredores, en el sur de Costa Rica, cerca de la frontera con Panamá.
Sin embargo, el Gobierno costarricense ha insistido en que no existen violaciones a los derechos humanos de estas personas y que están recibiendo servicios médicos, alimentarios, hospedaje y traducción.
Uno de los principales señalamientos es que en el grupo de migrantes deportados hay personas cuya vida podría correr peligro en caso de regresar a sus países de origen. EFE
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